Mi deseo se cumplió y el tormento terminó.
Fuí capaz de lidiar con aquellas horribles pesadillas, con las noches sin sueño, y con las tardes de lluvia en las que mi alma se libraba poco a poco de mi.
No recuerdo nada, tan solo un cuarto a la vista infinito y que, fisicamente, no medía más que mi antigua habitación.
Me olvidé del tiempo, olvidé si alguna vez fuí feliz, del por qué me culparon y de quien me dejó aquí.
Mi mente está en blanco, mi cuerpo vacio, y mi corazón, latiendo, me obliga a vivir.
En susurros, aquella extraña voz que me mantiene consciente, me invita a un mundo mejor. Y yo, sin pensarlo, me dejo guiar en aquella dirección.
La mancha escarlata pronto se expandió, mientras que mis ojos veían de nuevo la luz.

3 comentarios:
anita hermosa entrada u.u joder hasta a mi me toco el corazón me encanto.
Arigatou~
Que triste :(.
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