Solíamos ser dos corazones libres perdidos
en un desierto de caras desconocidas, llenos de amores superficiales y
efímeros. Hasta que llegó ese día tan anhelado en nuestras vidas, el día que
encontramos nuestra alma gemela (tú y yo). El primer encuentro, la primera
mirada, la primera cita, el primer beso todos esos bellos recuerdos los vimos plasmados
en nuestro interior… estoy segura qué ese día el mundo se detuvo para contemplar nuestras
sonrisas.
29 de agosto de 2013
14 de agosto de 2013
Soledad
Aveces no se si huyo de mi o de ti. Si quiero correr para ver un poco más allá, o si lo hago para no aferrarme a lo que voy observando a mi alrededor.
A pesar de todo, no he logrado derribar esa pared invisible que me separa de los demás, sigue aquí, presente. Me mantiene alejada, distante. Y de repente comienzo a sentir frío. Un frío aterrador que es capaz de helarte hasta los huesos. No tengo miedo, pero comienzo a pensar que ya no hay una salida.
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By Anetha,
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