Solíamos ser dos corazones libres perdidos
en un desierto de caras desconocidas, llenos de amores superficiales y
efímeros. Hasta que llegó ese día tan anhelado en nuestras vidas, el día que
encontramos nuestra alma gemela (tú y yo). El primer encuentro, la primera
mirada, la primera cita, el primer beso todos esos bellos recuerdos los vimos plasmados
en nuestro interior… estoy segura qué ese día el mundo se detuvo para contemplar nuestras
sonrisas.
29 de agosto de 2013
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