Aveces no se si huyo de mi o de ti. Si quiero correr para ver un poco más allá, o si lo hago para no aferrarme a lo que voy observando a mi alrededor.
A pesar de todo, no he logrado derribar esa pared invisible que me separa de los demás, sigue aquí, presente. Me mantiene alejada, distante. Y de repente comienzo a sentir frío. Un frío aterrador que es capaz de helarte hasta los huesos. No tengo miedo, pero comienzo a pensar que ya no hay una salida.
14 de agosto de 2013
Soledad
Etiquetas:
By Anetha,
dolor,
emo,
melancolía,
miedo,
muerte,
pena,
sentimientos,
soledad,
sufrimiento,
tristeza
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario