Aún cuando veas tu camino lleno de niebla, intenta llegar a tu destino.

6 de marzo de 2014

Desde mi ventana



La verdad desde mi ventana
Está llena de rabia
De un lado está el patriota
Y del otro esta la humanidad
La verdad es confusa y llena de ansiedad
¿Dónde está la gloria al bravo pueblo?
No lo he escuchado más

Las calles se visten de rojo
Pero a veces se engalanan
Con mares de almas vestidas de blanco
Que marchan tras una verdad
Pero no muchos la pueden ver
Y nadie la puede palpar

La verdad desde mi ventana
No está ocultando nada
Las calles se llenan de basura
Y las madres lloran con desolación
Al ver a sus hijos de asfalto
Coloreados con tiza color blanco

Cada día una nueva angustia
Mientras el poder condena el yugo
Otros hacen memoria y cuenta
De una realidad que no vi nunca más
Porque las mentiras se desploman
Frente a una verdad que no se puede ocultar

La verdad desde mi ventana
Se apacigua como mar en calma
De un lado está el patriota
Y del otro esta la humanidad
La verdad es confusa y llena de ansiedad
¿Dónde está la gloria al bravo pueblo?
Los comienzo a escuchar
Me dicen que siguen luchando
Entre la acera y el asfalto.

25 de febrero de 2014

Historia del inocente egoísmo y la estúpida abnegación

En las salas llenas de ansiedad,
ahí, en ellas te observo a tí.
Se miran como una sociedad,
tratando su sentir explicar

Quiero encontrar tu mirada,
pero ella no responde,
ella mira su propio ser.
Sólo ella entiende tu dolor

Un nuevo día empieza
y te vislumbro de nuevo,
veo que aún estás dolido
¡Bailemos una pieza!

Sé que te sientes solito
y también con miedo.
Te entiendo niño listo
y así siempre te he querido.

No quiero quedarme así,
pero no queda nada más.
Ansío un roce tuyo, sí.
Sin que pase nunca jamás...

Las luces se van y vienen,
recuerdos también chocan
los que en mi cabeza retumban:
imágenes, sonidos. Se pierden.

Una gran presión empuja mi cuerpo
y hace que se sienta débil y decaido
yo seguiré aquí cuando todos se hayan ido
hasta que mi baile vaya a destiempo.

Cada noche miro las nubes
que cubren en su sueño a la luna.
Esa dama tan blanca y su cuna
que abraza a todos los funebres.

Veo a todos mirar sus sentimientos,
enajenados con sus lamentos.
Recuerdo que mi sentir no fue visto.
Ni por mi, ni por ajenos, ¡Qué listo!

Yo sé que te sientes triste,
yo también me sentía así
Se de la angustia que lloraste,
sé cuánto deseas el irte de aquí.

Mi niño se cuanto te duele el ir
y cuanto duele el sólo fingir.
Mi niño, eso no es nuevo para mí,
que del engaño, he sido un martir.

Antes me enorgullecía el no mostrar
ni un titubeo frente a tí.
Ahora me duele, cuánto me duele
el no haberme apoyado en tí.


Mientras las sombras del sentir se oscurecen
yo añoro el poder verte a tí, al mundo,
sin que mi vista ni ojos se conduelan y se nublen.
Sin que mi corazón, ni mi mente te extrañen
y pidan un día más junto a tí.

Sin que tú, me dejes morir un día más.

A. Torres
(Licht Von Schatten)