Todo ha quedado en silencio. Al tiempo no le importa el llanto ni el dolor, ni la agonía que día a día esta sufriendo ese torpe corazón.
La balanza desequilibrada entre el miedo y el amor, convierte, poco a poco, esa vida en un panorama sin color.
Quiere saber de nuevo lo que es reír, tiene ganas de sonreír.
Quiere saber si el amor esta esperando por ella en algún lugar.
Este valle lleno de penas tiene ganas de renacer y de sentir,
el corazón, suplicante, pide a gritos amor.
Esta vida tan efímera ha quedado marchita, la luz de sus ojos al final se acabó, sus alas, cansadas, han dejado de volar; su alma parece vagar en un rumbo sin fin, sin guía, sin estrella, sin luna, sin sol.
¡Oh vida! Deja que esta niña tan triste pueda volver a soñar.
Dale una nueva oportunidad de sentir, de reír, de cantar.
Y es que solo muriendo ese calvario terminará.
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21 de junio de 2010
Fragilidad de un alma desolada
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By Anetha,
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