Tu mirada simplemente me aturde. Sostenerla no es el problema, si no todo lo que empieza a removerse en mi interior. El fuego tan ardiente que va envolviendo rápidamente cada parte de mi ser. El solo imaginar tus labios con los míos me hace casi desmayar. Te acercas lentamente, cada paso tuyo disminuye la distancia entre nosotros. Esa sonrisa tuya me esta derritiendo, eres tentador. Hermoso y tentador. No puedo moverme, me he quedado paralizada mientras la distancia entre nosotros se hace casi imperceptible.
Un te encontré susurrado al oído me deja perpleja, y mi asombro no hace más que crecer cuando siento tus labios sobre los míos. El fuego termina de inundarme y lo que yo imaginaba es superado por la realidad.
Tomas mis manos entre las tuyas, tu piel es tan suave, tan cálida, tus besos tan tiernos y llenos de pasión. Cuando abro los ojos para admirar tu rostro, y gravar cada detalle en mi mente descubro que ya no estas. Volteo a un lado mio y descubro las cortinas del balcón ondearse con el viento. Ha sido un sueño.
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1 comentarios:
El amor es el sueño más grande que nos brinda la vida, tan grande, que a veces se nos permite convertirlo en realidad.
Me encanta como escribes Anita!
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